miércoles, 16 de febrero de 2011

Ensayo: Retroceso de la Educación en España.

Para empezar situaremos a España en el ámbito de la educación, ya desde hace unos años en la educación se ha producido en retroceso visible que se ha acentuado en la última década. Esta afirmación la llevo a cabo tras el análisis del reportaje publicado en el País, donde se habla de que la comprensión lectora ha descendido ente los jóvenes de 15 años, el interés hacia el aprendizaje y la adquisición de conocimientos ya no es el objetivo principal de los estudiantes, etc.
 Pues bien a partir de aquí, intentaremos averiguar cuáles son las causas del retroceso educacional en España.  Una de las principales causas del retroceso será el planteamiento echo por el gobierno del plan educativo, ya que existen muchas críticas.
En mi opinión, dentro de la crítica formulada al plan educativo, la echa al papel del profesor es un pilar fundamental. Pero no refiriéndome al papel general del profesor dentro del plan educativo, sino centrándose concretamente en la relación establecida entre este y sus alumnos.
En la mayoría de casos, el profesor prepara un temario específico para su sesión con los alumnos, sin analizar a quien tiene delante, si no que solo tendrá un objetivo para esa clase, y será el dar el temario, sin realizar ninguna adaptación que se pueda encontrar en el proceso.
Todo ello me lleva a una reflexión: ¿Crees que los profesores hoy en día están preparados para afrontar una clase?, a partir de aquí comentaremos el proceso que ha tenido el profesor para llegar a su puesto, y si este ha sido el adecuado.
            Según Savater en “El valor de educar” comenta: “Todos hemos sido alguna vez maestros, ya que es fácil enseñar algo a nuestros semejantes, pero no todos estamos capacitados para enseñar a aprender”. Pues bien a partir de esta afirmación, quiero destacar que no todos los profesores están capacitados para enseñar, y el porqué, reside en que ellos no han sido educados correctamente para enseñar, y este es un problema que habrá que erradicar. Para ello muchos de los actuales profesores están modificando su sistema de enseñanza, debido a que existe un retroceso en cuanto a los métodos.
En España se ha producido un exceso de la utilización del modelo técnico, en el cual, no se da importancia al proceso de aprendizaje sino a los resultados obtenidos.  Los profesores deben basarse en modelos deliberativos que fomenten el proceso de enseñanza-aprendizaje para mejorar la enseñanza de los alumnos.
            Seguiremos intentado dar respuesta a la pregunta planteada al principio, y citaremos a Savater, que nos  “Para ser hombre no basta con nacer sino también hay que aprender”. Con esta afirmación, quiero señalar, que una vez iniciado el proceso de educar no debes considerar que ya poseas todos los conocimientos necesarios sino que debes estar abierto a que tus alumnos te enseñen y enriquezcan como profesor. Este debe seguir en continua formación para ofrecer una educación de calidad a sus alumnos.
            Una vez expuesto el problema intentaremos dar alguna solución sobre todo en referencia al rol de profesor, para que este consiga el objetivo principal, que los alumnos aprendan. Sera imprescindible acabar con el concepto de aprendizaje unidireccional, el cual se refiere a clases magistrales realizadas por el profesor. Se debe inculcar un nuevo tipo de enseñanza, una enseñanza bidireccional,  basada en un aprendizaje donde se propone que el proceso educativo se desarrolle en un contexto de aprendizaje mutuo entre alumnos y profesor, donde el profesor no tenga valor absoluto, y pueda producirse  un aprendizaje por parte de las dos partes.
            Para concluir, y como futuro docente espero poder llevar a cabo todas estas modificaciones referentes a la labor del profesor, e intentar que mis alumnos me intenten enseñar, a la vez que yo intento que aprendan con el mejor método posible.

martes, 8 de febrero de 2011

Post en la Revista de las actividades físico deportivas

Sueño de futuro: Jugador de Fútbol


Viendo el torneo alevín que recientemente se ha disputado en Tenerife nos paramos a pensar más detenidamente en esos niños, esos niños que estos días han jugado repletos de ilusión, ganas y quienes dejan volar su imaginación cuando piensan que algún día llegarán a ser grandes jugadores de primera división y por qué no, de la selección española. Escuchas a comentaristas y demás eruditos de la "redonda" decir que ese es el fútbol en estado puro, ese que se juega por mera diversión, como el jugado en patios de colegios y calles, libre de la comercialización que hoy en día devora todo lo que toca pero, ¿ciertamente estos niños juegan por mera diversión?, ¿o ya se les ha inculcado la idea de ganar por todos los medios y de que lo importante es el resultado final?

Se habla de que grandes jugadores actuales participaron en este mismo torneo en ediciones anteriores y que ya eran la viva imagen de lo que son hoy: ``el chaval apuntaba maneras´´. Pero, ¿por qué otros también los disputaron y en cambio el destino no les ha deparado la misma suerte?. La respuesta es sencilla: demasiados. Se ensalza la figura de aquéllos que han conseguido llegar, siendo ellos los recordados, alabándose su tenacidad: "Yo ya le vi jugar un torneo con 11 años, el fútbol es una carrera de fondo"; por el contrario, para quienes se apartaron del camino o se quedaron a mitad del mismo, casi nunca nadie les recuerda, se quedan en el anonimato. De aquí se extrae el peligro que conllevan estas competiciones tempranas, ese arma de doble filo que puede catapultar a una persona y motivarla, hacer que crezca y que mejore, o por el contario hundirla, puesto que la presión que han de sustentar sus pequeños hombros es demoledora.

Para Seirul·lo (1995) "un deporte es educativo cuando permite el desarrollo de sus aptitudes motrices y psicomotrices, en relación con los aspectos afectivos, cognitivos y sociales de su personalidad". Aplicando la afirmación de Seirul·lo a este campeonato de fútbol se podría decir que lo practicado en ese torneo es educativo porque, como hemos dicho antes, a estas edades todavía guardan parte de inocencia, y se podría decir que juegan por pura diversión. Pero cuando en la educación entra la palabra COMPETICIÓN la cosa cambia, y el deporte practicado pasa de ser educativo para ser una práctica, en nuestra opinión, no demasiado favorecedora. Vivo ejemplo de ello son las rabietas y llantos incontrolables que sufren los derrotados, nada puede consolarlos y piensan que el mundo se ha parado para ellos. Y volvemos al arma de doble filo: en estos momentos es cuando el entrenador debe ser más un educador y ver que en esos momentos debe consolarlos, y saber qué valores tiene la propia competición más allá del resultado, como pueden ser, por ejemplo, haber aprendido a respetar al compañero o al rival.

Me gustaría comparar la propuesta de competición que plantea este torneo de fútbol con la propuesta llevada a cabo por el COI en la 1ª Olimpiada de la Juventud celebrada en Singapur este pasado mes de agosto. El COI buscó promover valores como el compañerismo, la cooperación, la amistad… para ello, uno de los recursos utilizados fue el de realizar relevos mixtos y por continentes, buscando una mezcla entre sexos y países con el fin de promover el mestizaje, tan presente en esta sociedad.

A modo de conclusión, me gustaría hacer ver con estos dos ejemplos, que son diametralmente opuestos, que hay innumerables maneras de promover el deporte infantil y que impregnar prematuramente el deporte con tantísima competitividad puede que no sea la medida más idónea para el desarrollo integral de estos niños, este pensamiento es compartido por Cruz (1997) cundo afirma que la situación del deporte infantil merece una reflexión crítica, pues ciertos valores educativos de dicha práctica han entrado en crisis en algunas competiciones, debido a la emulación con el deporte profesional.

Referencias bibliográficas:

Cruz, J. (1997). Psicología del deporte. Madrid: Síntesis.

Seirul·lo, F. (1995). Valores educativos del deporte. En D. Blázquez (1995): La iniciación deportiva y el deporte escolar. Barcelona: INDE.

Por Víctor Bisbal y Manuel Olmeda,
estudiantes de Diseño curricular y Teoría y Practica de Curriculum de la EF